Miguel Ángel Blanco. El día que ETA fue demasiado lejos
Tenía 16 años cuando escuché por primera vez el Pódcast «Miguel Ángel Blanco: aquellas 48 horas de julio» de Cadena COPE. Yo ya sabía desde hace años, por mis padres y el colegio, quién fue Miguel Ángel Blanco, sobre su muerte y qué fue el espíritu de Ermua. Pero, el contenido de ese pódcast, que explicó de forma detallada cómo fue asesinado este concejal del PP a la edad de 29 años, me acompaña hasta el día de hoy. Y tan solo pensar en cómo fue su secuestro y asesinato, me estremece en lo más profundo de mi ser.
Cree este reportaje cuando el periódico El Correo publicó en su página web un vídeo en donde se escuchaba a Miguel Ángel Blanco. Para poder crearlo tuve que utilizar dos fragmentos del pódcast «Miguel Ángel Blanco: aquellas 48 horas de Julio», de Cadena COPE, y los audios que una amiga y compañera del Máster de COPE, Teresa Fernández García, me permitió usar para este reportaje.
Un pódcast de COPE dirigido por Andoni Orrantia
El pódcast «Miguel Ángel Blanco: aquellas 48 horas de Julio» se publicó en la web de COPE en el vigésimo aniversario de esta crueldad, que marcó un antes y un después en la historia de España en su lucha contra ETA, principalmente en un aspecto: en la sociedad española.
Este suceso quebró la indiferencia social que había por parte de los españoles ante estos asesinatos y atentados de ETA. Esto se debe a que, antes de este secuestro, las víctimas eran políticos, militares o guardias civiles. Lo que daba a los civiles como una especie de sensación de seguridad y de que solo iban a por quienes les hacían frente. Sin embargo, el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco hizo que la sociedad española se diera cuenta de que ETA asesinaba a sus víctimas por el simple hecho de ser españoles. Lo que derivó en un punto de ruptura, dónde todo el país se levantó para gritar «basta» y demostrarle a ETA que no iban a tolerar más atrocidades de su parte.
El espíritu de Ermua
Según la Fundación Miguel Ángel Blanco, el espíritu de Ermua fue un punto de inflexión en la historia reciente vasca. El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco provocó un sentimiento social multitudinario de rechazo hacia el terrorismo.
Además, este movimiento se extendió desde Ermua a todo el país, generando manifestaciones multitudinarias. En Madrid no solo se escuchaba el lema oficial «Por la Paz, la Unidad y la Libertad», también se escuchaba a la gente gritar el mensaje: «Vascos sí, ETA no».
